Volar un dron con fines empresariales en España implica cumplir una normativa europea y nacional que distingue claramente entre uso recreativo y uso profesional. Para las empresas que desean incorporar drones en sus servicios —inspecciones industriales, topografía, filmación, reparto o espectáculos aéreos— es imprescindible conocer las obligaciones relativas a registro, formación, seguros, limitaciones operacionales y protección de datos. Este artículo explica de forma práctica y completa los pasos necesarios para operar con seguridad jurídica y minimizar riesgos.
Marco legal general y autoridades competentes
Desde la entrada en vigor de la normativa europea sobre UAS, la Agencia Estatal de Seguridad Aérea (AESA) aplica y desarrolla las reglas comunitarias en España. La legislación distingue tres grandes categorías: Open, Specific y Certified, que se asignan según el nivel de riesgo de la operación. La normativa define obligaciones para el operador (persona física o jurídica) y para el piloto, y establece requisitos técnicos para los equipos en función de su clase (C0 a C4 y otros sellos de conformidad).
Clasificación de drones y categorías operacionales
La categoría Open cubre operaciones de bajo riesgo y se subdivide en A1, A2 y A3, con límites por peso y proximidad a personas. La Specific requiere una evaluación de riesgo —por ejemplo, mediante SORA (Specific Operations Risk Assessment)— o una autorización por parte de AESA para escenarios con riesgo medio. La categoría Certified aplica a actividades de alto riesgo, como el transporte de personas o cargas peligrosas, y exige certificaciones equivalentes a la aviación tripulada.
Registro del operador y formación del personal
Toda empresa que opere drones comercialmente debe inscribirse como operador en el registro nacional correspondiente. El registro identifica a la persona jurídica responsable del cumplimiento normativo y facilita la tramitación de autorizaciones puntuales. Además, los pilotos deben contar con la formación exigida por la categoría aplicable: cursos online básicos para A1/A3, formación práctica y pruebas para A2 y acreditaciones específicas para operaciones en categoría Specific. Conservar los certificados de formación es obligatorio ante una inspección.
Seguros, responsabilidad y documentación
La contratación de un seguro de responsabilidad civil para drones es obligatoria en la mayoría de las operaciones profesionales y suele ser una condición para obtener autorizaciones. La póliza debe cubrir daños a terceros y, en muchos casos, adaptarse al tipo de operación. La empresa debe mantener un expediente con la documentación: registro de operador, pólizas, certificados de conformidad de los equipos, manuales de mantenimiento, registro de horas de vuelo y hojas técnicas de los pilotos.
Planificación de vuelos y autorizaciones territoriales
Antes de cada misión se debe verificar el espacio aéreo (NOTAM), geozonas restringidas y limitaciones cerca de aeropuertos, infraestructuras críticas, parques naturales o eventos multitudinarios. Para vuelos en espacio controlado o en proximidad a personas y edificios, es probable que sea necesario solicitar autorizaciones a AESA, al gestor del espacio aéreo o al ayuntamiento correspondiente. Estas solicitudes pueden requerir un plazo de varios días y documentación técnica sobre mitigaciones de riesgo.
Evaluación de riesgos: SORA y escenarios personalizados
Cuando la operación no encaja en las subcategorías Open, la empresa debe realizar una evaluación de riesgos. El método SORA permite identificar mitigaciones técnicas y operativas, como geofencing, observadores visuales, límites de altitud o procedimientos de emergencia. AESA puede aceptar la SORA o exigir una autorización nacional con condiciones particulares. Contar con un gestor de operaciones con experiencia agiliza estos trámites.
Protección de datos y privacidad
Las operaciones que recogen imágenes o datos personales deben cumplir la normativa de protección de datos (RGPD) y legislación española. Las empresas deben informar a los afectados cuando sea necesario, aplicar minimización de datos, cifrado y plazos de conservación reducidos, y evaluar riesgos sobre la privacidad. Para filmaciones con drones en espacios urbanos conviene coordinar con los servicios de seguridad municipal y avisar mediante carteles o comunicados cuando se recaben imágenes que permitan identificar personas.
Mantenimiento, registros y control interno
Mantener un programa de mantenimiento y registros técnicos es esencial para la seguridad operativa y la defensa ante sanciones. Los equipos deben someterse a inspecciones periódicas, actualizar software y conservar historiales de reparaciones y horas de vuelo. Las empresas suelen implementar un sistema de gestión interna que incluya checklists prevuelo, gestión de incidentes y auditorías periódicas de cumplimiento.
Sanciones y responsabilidades
El incumplimiento de la normativa puede acarrear sanciones administrativas y económicas, suspensión de operaciones y responsabilidad civil en caso de daños. Las multas dependen de la gravedad y del riesgo creado por la operación. Una respuesta rápida y documentación completa facilitan la gestión administrativa si se abre un expediente sancionador.
Formación, recursos y pasos recomendados
Existen cursos acreditados para pilotos y gestores de operaciones, guías publicadas por AESA y mapas de geozonas accesibles online. Recomendaciones prácticas para empresas: 1) Registrar la entidad como operador, 2) Formar y certificar a los pilotos, 3) Contratar seguro adecuado, 4) Realizar evaluaciones de riesgo y solicitar autorizaciones con antelación, 5) Implementar registros de mantenimiento y procedimientos internos de seguridad y privacidad. Para ejemplos de aplicaciones comerciales y dimensionamiento de flotas, puede consultarse información en portales especializados del sector.
Adoptar una política de cumplimiento y gestión de riesgos no solo evita sanciones, sino que aporta confianza a clientes y aseguradoras. Si su empresa está pensando en comenzar operaciones con drones, identifique el primer caso de uso (inspección, filmación, logística o espectáculo) y priorice la evaluación del riesgo y la formación del personal. Con un plan bien diseñado podrá operar de forma segura, eficiente y conforme a la normativa vigente.

