Calculadora de intereses de demora en facturas impagadas
El cálculo de intereses de demora determina cuánto añade un retraso de pago entre profesionales a una factura vencida, además de la indemnización fija de 40 euros. Lo que más mueve el resultado es el tipo anual aplicado: el legal o el pactado en el contrato.
Cómo se calcula el interés de demora
El interés de demora se obtiene con tres términos que se aplican en este orden. Primero, el importe de la factura vencida, que es la base. Segundo, el tipo anual, convertido en proporción al tiempo transcurrido: importe × tipo × días de retraso ÷ 365. Tercero, se suma la indemnización fija de recobro de 40 euros prevista por el código de comercio, que no depende ni del importe ni de los días. Si hay otros costes debidos, se añaden al final.
Los días se cuentan desde el vencimiento, no desde la fecha de emisión. El tipo merece atención aparte: el legal por defecto sigue el tipo director del BCE y cambia dos veces al año, mientras que un contrato suele fijar el suyo. Conviene introducir el tipo vigente durante el periodo de retraso, o el pactado por escrito si existe.
Qué factores cambian el resultado
El tipo, los días y el importe actúan de forma lineal: duplicar uno de ellos duplica los intereses. La indemnización de 40 euros, en cambio, pesa mucho en facturas pequeñas y casi nada en las grandes.
Ejemplo con cifras nuestras: una factura de 5 000 euros, 45 días de retraso y un tipo del 10 %. Los intereses son 5 000 × 0,10 × 45 ÷ 365 = 61,64 euros, y con la indemnización fija el total llega a 101,64 euros. Con 90 días de retraso, los intereses suben a 123,29 euros. Con un tipo del 5 % y 45 días, bajan a 30,82 euros.
En una factura de 200 euros, 45 días y 10 %, los intereses son solo 2,47 euros frente a los 40 de la indemnización: esta es casi toda la reclamación.
El error habitual al reclamar intereses
El fallo más frecuente es contar los días desde la fecha de emisión de la factura en lugar de desde el vencimiento. En una factura de 5 000 euros al 10 %, treinta días de más suponen 41,10 euros reclamados sin base. Un deudor que detecta esa diferencia puede impugnar toda la cuenta, y la discusión se come el importe que se quería cobrar.
El segundo error es usar un tipo recordado de memoria. Como el legal cambia dos veces al año y un contrato puede fijar otro, una desviación de dos puntos sobre 5 000 euros y 45 días son 12,33 euros de diferencia, en un sentido o en otro.
El tercero es olvidar que la indemnización de 40 euros corresponde a cada factura impagada: con diez facturas vencidas, dejar de reclamarla son 400 euros.
Preguntas frecuentes
¿Desde qué día se cuentan los días de retraso?
En general, desde el día siguiente al vencimiento fijado en la factura o en el contrato, no desde la fecha en que se emitió. Si la factura no indica plazo, hay que determinar cuál era el vencimiento aplicable antes de contar. Un día de más o de menos cambia poco el importe, pero un mes de error sí se nota.
¿Qué tipo uso, el legal o el del contrato?
Si el contrato o las condiciones de venta aceptadas fijan un tipo, es el que hay que introducir. Si no hay ninguno, se parte del tipo legal, que sigue el tipo director del BCE y cambia dos veces al año. Entonces conviene usar el que estaba vigente durante el periodo de retraso.
¿Los 40 euros de indemnización se suman a los intereses?
Sí. Es una cantidad fija por factura impagada, independiente del importe y de los días de retraso, y se añade a los intereses. Por eso, en una factura pequeña con poco retraso, puede representar la mayor parte de lo que se reclama, y en una factura grande es una parte mínima.
¿Es esta cifra lo que tendrá que pagar el deudor?
Es una estimación aritmética, no una obligación firme. El deudor puede discutir la fecha de vencimiento, el tipo o la base de cálculo, y un contrato puede modificar algunos términos. Sirve para preparar una reclamación con números comprobables, pero no sustituye el criterio de un asesor jurídico ante una disputa.
