Tabla de amortización de un préstamo profesional mes a mes
La tabla de amortización reparte cada cuota mensual de un préstamo profesional entre intereses y capital, y muestra cuánto se debe todavía tras cada pago. Lo que más modifica el resultado es el plazo: alargarlo baja la cuota, pero encarece el coste total.
Cómo se construye cada fila de la tabla
La tabla parte de una cuota constante, calculada con el tipo mensual (el tipo anual dividido entre 12) y el número de meses. La fórmula es: cuota = capital × i / (1 − (1 + i) elevado a −n), donde i es el tipo mensual y n el plazo en meses. Después, cada mes se aplican tres pasos en este orden. Primero, los intereses: capital pendiente multiplicado por i. Segundo, el capital amortizado: cuota menos intereses. Tercero, el nuevo pendiente: pendiente anterior menos capital amortizado.
Con 100 000 € al 6 % durante 60 meses, la cuota es de unos 1 933,28 €. En el primer mes, 500,00 € son intereses y 1 433,28 € amortizan capital, de modo que quedan 98 566,72 €. En el segundo mes los intereses bajan a 492,83 €, porque se calculan sobre un saldo menor. En la última fila el pendiente llega a cero, salvo diferencias de céntimos por redondeo. El cálculo supone un tipo fijo durante todo el plazo.
Qué factores cambian el resultado y cuánto
Tres datos mandan: el importe, el tipo y el plazo. El importe es el más simple, porque actúa de forma proporcional: con el doble de capital, y mismo tipo y plazo, la cuota y los intereses totales también se duplican. El tipo y el plazo son más delicados, porque los intereses se calculan sobre un saldo que va bajando.
Ejemplo con 100 000 € al 6 %. A 60 meses, la cuota es de 1 933,28 € y se devuelven unos 115 997 €, es decir, unos 15 997 € de intereses. A 84 meses, la cuota baja a unos 1 461 € y se devuelven unos 122 700 €, o sea, unos 22 700 € de intereses. Ganar unos 472 € de cuota al mes cuesta aproximadamente 6 700 € más en intereses. El plazo no es una palanca gratuita: cada mes añadido mantiene un saldo vivo generando intereses.
El error de mirar solo la cuota
El error habitual es juzgar un préstamo por lo que cabe en la tesorería mensual y no por lo que cuesta en total. En el ejemplo anterior, pasar de 5 a 7 años alivia la cuota en unos 472 €, pero añade unos 6 700 € de intereses que no se recuperan. Otro fallo es creer que la deuda baja a ritmo constante. No es así: en el primer mes de ese préstamo, 500 € de los 1 933,28 € de cuota, algo más de una cuarta parte, son intereses, y esa proporción disminuye despacio.
También conviene recordar que la tabla solo recoge intereses y capital. Comisiones de apertura, seguros o gastos de gestión no aparecen, así que el coste real puede ser superior. Para comparar dos ofertas, hay que ponerlas en las mismas condiciones y sumar todo lo que cada una cobra. Este resultado es una estimación y no sustituye a la oferta vinculante de la entidad.
Preguntas frecuentes
¿Por qué en los primeros meses se pagan más intereses?
Porque los intereses se calculan sobre el capital pendiente, y al principio ese saldo es el más alto. Como la cuota es fija, cuando los intereses pesan más queda menos para amortizar capital. Con cada pago el saldo baja, los intereses disminuyen y una parte mayor de la cuota reduce la deuda.
¿Qué pasa con la tabla si amortizo parte del préstamo antes de tiempo?
La tabla deja de valer tal cual, porque se calculó con un saldo y un plazo que ya no son los reales. Tras una amortización parcial, los intereses se calculan sobre un saldo menor. Lo que cambia, la cuota o el plazo, y las posibles comisiones los fija tu contrato.
¿La tabla incluye comisiones, seguros y otros gastos?
No. Solo recoge los intereses y el capital derivados del importe, el tipo y el plazo. Si la oferta añade comisión de apertura, seguro de préstamo o gastos de gestión, súmalos aparte para conocer el coste total real. Dos préstamos con la misma cuota pueden costar cantidades distintas.
¿Por qué mi banco me da una tabla con céntimos de diferencia?
Las diferencias pequeñas suelen venir del redondeo de cada cuota, de cómo la entidad cuenta los días entre pagos o de que el primer periodo sea más largo o más corto. Si la diferencia es grande, revisa si el tipo es variable, si hay carencia o si se han incluido otros conceptos.
