Calculadora de tarifa diaria para autónomos: cuánto facturar al día
El cálculo de la tarifa diaria responde a una sola pregunta: cuánto hay que facturar cada día trabajado para que, descontadas las cotizaciones, quede el neto mensual deseado. Lo que más desplaza el resultado es el número de días realmente facturables, casi siempre inferior al de días laborables del calendario.
Cómo se obtiene la tarifa diaria
El punto de partida es el neto anual: el neto mensual deseado multiplicado por doce. A esa cifra se le suma lo que se paga en cotizaciones para obtener la facturación anual necesaria, y esa facturación se reparte entre los días facturables. El resultado es una tarifa media, no un precio fijado para cada cliente.
Hay un detalle que complica la cuenta: las cotizaciones dependen de lo que se factura, y lo que se factura depende de las cotizaciones. Por eso el cálculo no es una simple resta, y por eso cambiar de régimen modifica la facturación necesaria aunque el neto buscado sea el mismo. En sociedad, además, el neto personal depende de cómo se retribuye al socio, algo que ninguna media recoge del todo.
Se trata de una estimación orientativa; para decisiones fiscales concretas conviene contrastarla con un asesor.
Qué variables mueven más el resultado
Tres variables mueven la tarifa, y no pesan igual. El neto objetivo actúa de forma proporcional: duplicarlo prácticamente duplica la tarifa. El régimen desplaza la carga de cotizaciones. Y los días facturables actúan a la inversa: cuantos menos, más cara sale cada jornada.
Ejemplo con cifras supuestas para poder rehacerlo: un neto de 2.000 € al mes son 24.000 € al año. Imaginemos que cotizaciones y otras cargas se llevan el 20 % de lo facturado; habría que facturar 24.000 / 0,8 = 30.000 € al año. Con 220 días facturables, la tarifa es de unos 136 € al día. Con 180 días, unos 167 €. Con 140 días, unos 214 €.
Pasar de 220 a 140 días encarece la jornada en unos 78 € sin que el neto buscado haya cambiado. En este ejemplo, los días pesan más que cualquier ajuste fino del porcentaje de cargas.
El error de contar todos los días laborables
El error habitual es dividir entre todos los días laborables del calendario, o entre veintidós días por mes, como si cada jornada se pudiera facturar. Esa cuenta ignora vacaciones, festivos, bajas y, sobre todo, el tiempo que no se factura: buscar clientes, presupuestar, gestionar cobros, formarse.
Sigamos con el ejemplo anterior, con 30.000 € de facturación necesaria. Si se calcula con 250 días, la tarifa sale a 120 € al día. Pero si en la práctica solo se facturan 180 días, entran 21.600 € en lugar de 30.000. Con las mismas cargas del 20 %, el neto queda en 17.280 € al año: unos 1.440 € al mes en vez de 2.000.
El coste es una tarifa demasiado baja que se descubre cuando las facturas ya están emitidas. Un error cercano es olvidar que la tarifa se expresa sin IVA y que no incluye gastos propios de la actividad, como herramientas o seguros.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos días facturables debo poner al año?
Parta de los días laborables de su calendario y reste vacaciones, festivos y un margen para bajas. Después reste el tiempo que dedica a tareas que no se facturan: captación de clientes, administración, formación. Si tiene datos, contraste el resultado con los días que facturó realmente el año pasado. Una cifra optimista abarata artificialmente la jornada y deja el neto por debajo del objetivo.
¿La tarifa diaria incluye el IVA?
No. La tarifa resultante es lo que usted necesita ingresar por su trabajo, antes de añadir IVA. El IVA se cobra al cliente en la factura, pero no es un ingreso propio, porque después se ingresa a Hacienda. Por eso no entra en el cálculo del neto, aunque sí conviene tenerlo presente al comparar precios con clientes que no pueden deducirlo.
¿Por qué cambia la tarifa entre autónomo y sociedad?
Porque las cotizaciones se calculan de forma distinta en cada régimen, y eso modifica la facturación necesaria para llegar al mismo neto. En sociedad influyen además la retribución del socio y los costes de mantener la estructura, que una tarifa media no recoge por completo. Conviene comparar ambos resultados como orden de magnitud, no como una cifra cerrada.
¿Cómo convertir la tarifa diaria en tarifa por hora?
Divida la tarifa diaria entre las horas que realmente puede facturar en una jornada, no entre las horas de presencia. Con una tarifa de 160 € y 8 horas facturadas, salen 20 € por hora; si solo 6 horas son facturables, salen unos 26,67 €. Cuantas menos horas productivas tenga cada día, más sube el precio de la hora.
